Cualquier trabajador, aunque no pertenezca a ninguno de los colectivos incluidos en la vigilancia específica y no haya sido expuesto al amianto, puede acogerse a la campaña de detección de enfermedades respiratorias donde se someterá a un examen de salud anual que constará de:

Historia laboral anterior: revisión y actualización.

Historia clínica: revisión y actualización, especialmente de hábito de consumo de tabaco y síntomas respiratorios.

Exploración clínica específica que incluye:
– Inspección con búsqueda concreta de acropaquias.
– Auscultación. Incluir búsqueda de crepitantes.

Estudio funcional respiratorio (espirometría)

Pruebas de diagnóstico por la imagen: radiología de tórax o TACAR para el diagnóstico de enfermedades derivadas de la exposición al amianto (periodicidad 1-3 años)e) Consejo sanitario antitabaco.